Cómo cuidar un traje después de una boda y guardarlo bien

Después de una boda, dedicar unos minutos al traje ayuda a detectar manchas y guardarlo en buenas condiciones. No todos los tejidos ni los acabados admiten el mismo tratamiento. Antes de usar agua, plancha o un producto quitamanchas, consulta la etiqueta y recuerda que una americana puede tener una construcción interior delicada.
Revisa las prendas antes de guardarlas
Vacía los bolsillos y observa cuello, solapas, puños y bajo del pantalón. Deja ventilar el conjunto en un lugar seco y protegido del sol directo. Usa una percha adecuada al hombro, sin forzar su forma. Si detectas una mancha, identifica su origen si puedes y evita frotar o aplicar productos al azar: eso puede extenderla o alterar el acabado.
La etiqueta decide la limpieza
No deduzcas que una chaqueta se puede lavar porque parte de su composición sea lavable. Entretelas, forros y adornos también cuentan. Sigue las instrucciones de la prenda y consulta una limpieza profesional cuando corresponda. Si recurres a ella, señala las manchas y las zonas que te preocupan. No hay una temperatura o un tratamiento casero válido para todos los trajes.
Compra y alquiler tienen pasos distintos
Si el traje es tuyo, guárdalo limpio y completamente seco, sin comprimirlo entre otras prendas. Si es alquilado, respeta las indicaciones de devolución y limpieza del servicio; no realices arreglos o tratamientos sin consultarlo. En Nuptiae puedes preguntar por las condiciones de tu conjunto. Antes del próximo uso, comprueba que todas las piezas están localizadas y prueba el ajuste con margen para resolver lo que necesites.


